sábado, 27 de abril de 2013

Dicen que al enamorarse, uno se vuelve más tonto. Yo lo estoy viviendo como un embarazo. (No es literal).
Lloro, río, mi panza es atacada por dinosaurios, y hasta me descompongo.
No fue el medio. Admito que lo siento hace mucho, tanto tiempo como el que hace que espero verlo de nuevo.
Pero el me lo dijo. Sin esperarlo.
Y le respondí.
Estoy enamorada de vos.
Me largué a llorar. ¡De felicidad!
No sólo no tenía que guardarmelo más, sí no que ya se lo había dicho!
Mi felicidad, está junto a él.