A veces nos creemos ser tan fuertes... nos mentimos a nosotros mismos.
La vida nos va llevando a elegir el camino que queremos construir para ser felices.
¿Pero que hay de ser feliz sólo?
Siempre hay alguien esperando lo mejor de nosotros... siempre podemos dar más de lo que creemos.
Hay que buscar en uno mismo.
Todo el tiempo veo como nos ponemos excusas para no ser. Para no disfrutar, para no amar.
Para no estar... para no apostar.
No sé ustedes, pero yo al morir, segundos antes de hacerlo, quisiera recordar lo feliz que fui, y en lo valiente que me convertí al haber sido la heroína de mi vida.
No me perdonaría nunca el lamentarme por no haber amado a quien quise o haberme guardado para mi misma eso que tanto le quería decir a la persona correcta.
Todo se basa en el amor. El odio es amor... eso es lo peor que puede pasarnos y así y todo es amor.
No me la doy de hippie in love, pero llegué hasta este punto de mi vida, en la que estoy cansada de decir que no a todo.
Porque en definitiva me estoy fallando a mi misma, y a mi camino de ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario